Pero de nada sirve elaborar informes correctos, persuasivos e inspiradores si su versión traducida no se ajusta a la terminología oficial o carece de fluidez.
No prestar la debida atención a un paso tan importante como es la traducción de estos documentos puede arruinar estrategias empresariales decisivas para prosperar en el entorno actual.
Un informe de sostenibilidad bien traducido:
Trasmite confianza, seriedad, profesionalidad y transparencia.
Mejora la imagen y la reputación de las empresas y las instituciones.
Contribuye a obtener la
financiación necesaria para
poner en marcha las estrategias ESG y de sostenibilidad.
Estas ventajas solo se obtienen con una redacción clara y fluida en español, que no resulte ambigua ni tediosa.